Albóndigas con Salsa de Tomate Casera

Adela Tórrez Briseño

Dominar las albóndigas en salsa de tomate casera es un pilar de la cocina tradicional española, una receta adaptable y reconfortante.

Este plato clásico se presta a infinitas variaciones, pero la base de una buena albóndiga reside en la calidad de la carne y el equilibrio de los sabores de la salsa.

Aprender esta técnica no solo enriquecerá su repertorio de platos de cena, sino que también le permitirá optimizar la preparación de comidas semanales.

Albóndigas Caseras con Salsa de Tomate: Receta Fácil

Tiempos y Porciones de esta Receta

La preparación activa de esta receta suele requerir unos 30 minutos, mientras que el tiempo total de cocción y reposo se extiende cerca de una hora.

Esta cantidad está pensada para ofrecer un plato principal sustancioso para cuatro comensales habituales.

Datos Nutricionales Básicos de las Albóndigas

Considerando la base de carne magra y el uso de aceite de oliva virgen extra, las albóndigas aportan una buena fuente de proteínas.

El aporte calórico puede variar significativamente dependiendo de si se añaden pan rallado o huevo en exceso a la mezcla de carne.

Ingredientes Necesarios para Albóndigas y Salsa

Lista de Componentes para las Albóndigas

Para las albóndigas se requiere una mezcla de carne picada, preferiblemente mitad ternera y mitad cerdo, para asegurar jugosidad.

Es fundamental incorporar pan duro remojado en leche, ajo picado muy fino, perejil fresco y un huevo para ligar la masa correctamente.

Salpimentar al gusto es el paso final antes de formar las porciones individuales.

Elementos Esenciales para la Salsa de Tomate

La salsa exige tomates maduros triturados o en conserva de buena calidad, que serán la base ácida y dulce del plato.

Necesitará cebolla y ajo para el sofrito, junto con aceite de oliva, una pizca de azúcar para corregir la acidez y hierbas aromáticas como laurel u orégano.

Elaboración Paso a Paso de las Albóndigas

Mezclar y Unir los Ingredientes de la Carne

Combine todos los elementos de la carne en un bol grande, asegurándose de que el pan remojado esté bien escurrido.

Amasar con las manos es crucial, pero se debe hacer con delicadeza para evitar compactar demasiado la mezcla y endurecer el resultado final.

Formar Bolitas Uniformes de Carne

Una vez que la masa es homogénea, proceda a formar las albóndigas del tamaño deseado, buscando la uniformidad para asegurar una cocción pareja.

Un tamaño de unos 40 gramos por unidad suele ser ideal para este tipo de guiso, facilitando su manejo posterior.

Dorar las Albóndigas Antes de Estofar

Es recomendable sellar las albóndigas ligeramente en una sartén con aceite caliente antes de introducirlas en la salsa.

Este proceso, conocido como marcaje, ayuda a que mantengan su forma durante la cocción lenta y aporta una capa extra de sabor tostado.

Cómo Preparar la Jugosa Salsa de Tomate

Sofrito Base de Cebolla y Ajo

Comience pochando lentamente la cebolla y el ajo picados en aceite de oliva virgen extra a fuego medio-bajo.

Un sofrito lento es la clave para liberar todos los azúcares naturales de la cebolla, creando una base sabrosa sin quemar el ajo.

Triturar y Cocinar la Base de la Salsa

Una vez que el sofrito esté transparente, incorpore el tomate triturado, rectifique de sal y añada el toque de azúcar si lo considera necesario.

Deje que esta base hierva suavemente durante diez minutos antes de integrar las albóndigas; este paso intensifica el sabor del tomate.

Cocción Final de Albóndigas en Salsa Casera

Integrar las Albóndigas en el Tomate

Transfiera las albóndigas previamente doradas directamente a la salsa de tomate ya caliente y burbujeante.

Es importante que la salsa cubra la mayoría de las piezas para que se impregnen bien de su sabor durante el guisado.

Tiempo de Cocción a Fuego Lento

Baje el fuego al mínimo y tape la olla, permitiendo que las albóndigas se cocinen en el tomate durante al menos veinte a veinticinco minutos.

Este estofado lento asegura que la carne absorba el jugo de tomate y que los jugos internos se asienten, resultando en una textura muy tierna.

Consejos Prácticos para Mejores Albóndigas Caseras

Trucos para Ajustar la Textura de la Masa

Si la masa resulta demasiado pegajosa, añada un poco más de pan rallado seco, no remojado, para absorber el exceso de humedad.

Para una textura más delicada, incorpore una cucharada de caldo de carne frío a la mezcla justo antes de formar las bolas.

Opciones de Cocción Alternativas a la Fritura

Si busca reducir la grasa, puede hornear las albóndigas a 180 °C hasta que estén firmes antes de pasarlas a la salsa.

Otra alternativa consiste en cocerlas directamente en la salsa, aunque esto requiere más tiempo y cuidado para que no se deshagan; para más ideas de cocina, visite nuestra sección de consejos útiles.

Conservación y Almacenamiento de las Albóndigas

Cómo Guardar las Albóndigas Cocinadas

Permita que las albóndigas se enfríen completamente antes de refrigerarlas en un recipiente hermético.

Generalmente, se mantienen en buen estado en el frigorífico durante tres o cuatro días, siendo perfectas para planificar el almuerzo del día siguiente.

Congelación de las Albóndigas con Salsa

Las albóndigas congelan excepcionalmente bien, tanto cocidas como crudas, siempre y cuando se separen bien para evitar que se peguen.

Si decide congelarlas con salsa, asegúrese de usar recipientes aptos para congelador, dejando un espacio libre para la expansión del líquido.

Variaciones Populares de estas Albóndigas Españolas

Más allá de la clásica salsa de tomate, las albóndigas españolas admiten preparaciones muy diversas según la región o el gusto personal.

Una opción muy solicitada son las albóndigas en salsa de almendras, donde el sofrito se enriquece con almendras tostadas y un toque de vino blanco.

También existen preparaciones ligeras, como las albóndigas en salsa verde con guisantes, que resultan ideales para una comida más fresca, y puede compartir sus creaciones siguiéndonos en nuestra página de Facebook.

Leave a Comment